Se recomienda reemplazo cuando ocurren los siguientes síntomas:
1. Deterioro físico:
- Pastales y desvanecimiento de la superficie (pérdida de color superior al 50%);
- Las baldosas se vuelven frágiles y se rompen incluso con la más mínima curva (esto se puede determinar mediante una prueba de grifo).
2. Falla funcional:
- fugas de agua frecuentes que son ineficaces con las reparaciones locales;
- Los azulejos se desplazan o se caen durante fuertes vientos.
3. Consideraciones económicas:
- Los costos de reparación exceden el 40% del precio de las nuevas fichas (consulte "Economía de mantenimiento del edificio 2022").
